jueves, 5 de abril de 2007

Juguetes reciclados

Reciclar objetos cotidianos o dar otro uso a los juguetes puede ser muy divertido.

LA FAMILIA

Me pidieron que Julio hiciese "gimnasia de dedos" para desarrollar la motricidad fina y que se tocase el pulgar con cada uno de los otros dedos. Me pareció un ejercicio aburrido, así que inventé la forma de animarlo.

Por aquel entonces, Julio tenía la costumbre de pasar los dedos por las paredes de la calle, de forma que agujereaba los dedos de los guantes. Un día se me ocurrió coser los rotos y dibujarles unas caritas y coserles unos pelos con lanas. Y así creé "La Familia". Una mano era la mamá y sus hijitos y la otra el papá y sus hijitos. Para hacer el ejercicio no había más que pedirle que el papá o la mamá besase a todos sus hijos.

Les cosí con lana el nombre de cada niño en el reverso. Fue todo un éxito, siempre han jugado mucho con ellos, aún los usan. Y el año que se los hice se pasaron todo el verano con el guante puesto.




EL SUDOKU DE COLORES

Con un rompecabezas que ya no usaban, hice un sudoku de colores. Forré todas las caras de los cubos con Aironfix blanco y luego hice las caras de colores pegando gomets cuadrados (4 por cada cara). Reduje el sudoku a 4 cuadros de 4 cubos, que para ellos ya es suficiente. Les costó un poco entender el funcionamiento, pero les gustó mucho.



EL COHETE

Julio pidió construir un cohete donde se pudiera meter dentro y viajar por el espacio. Así que recogimos de la calle una de esas cajas de cartón que tiran las boutiques, y donde les llevan las prendas colgadas en perchas. Son enormes e ideales para construir cosas grandes!



Así que la puse en medio del salón y les pregunté a los niños qué había que hacer para que esa caja fuese un cohete para jugar.
- Necesita fuego abajo – dijo Julio.
- Ya, pero eso es lo que necesita un cohete para despegar, pero primero necesitamos un cohete y esto es una caja ¿Cómo la cambiamos?-les dije.
- ¡¡Magia!! –respondió Julio.
- ¡Meter juguetes dentro! – dijo Rosa.

Yo le aclaré a Rosa que meter juguetes dentro no convertiría la caja en un juguete y reté Julio a que convirtiese la caja en juguete por arte de magia.
- Pero es que yo no tengo magia…- dijo desilusionado.
- Ni yo, - le dije- así que tendremos que buscar otra forma de construir un cohete. Tratemos de modificar la caja.

Julio me pidió que cerrase las solapas de arriba, que estaban abiertas. Las cerré y le pregunté si ahora le parecía un cohete. Me dijo:
- No, así no. ¡¡Tiene que terminar en punta!!



Así que le di forma de punta. Los niños se mostraron encantados y dieron por terminado el cohete. Los vi tan seguros de que habíamos terminado que los invité a jugar con él. Julio lo cargó en brazos y lo movió como pudo. Enseguida se dio cuenta:
- Mamá, pero yo quería meterme dentro y no puedo. Necesita una puerta.

Así que les pedí que cogiesen las ceras y dibujasen una puerta a su medida.




Ellos la probaban. Hicieron falta tres intentos, porque la dibujaban demasiado pequeña. Al final, consiguieron hacer una puerta a su medida.



Una vez terminada, se metieron dentro. Los dos salieron protestando:
- Está muy oscuro. No hay luz adentro.
- Muy bien ¿Y qué queréis que haga para que haya luz? –les pregunté.
- Poner una bombilla – respondió Julio sin pensarlo dos veces.
- Ya veo, pero ahora tenemos luz en casa y las bombillas están apagadas –les respondí, tratando de que pensasen.
- Pues…¡con una linterna! – añadió Julio.
- Muy bien, pero en casa ahora tenemos luz sin bombillas ni linternas ¿por dónde entra? –le dije.
- ¡Por las ventanas! ¡Nuestro cohete necesita ventanas!
Una vez más los invité a que cada uno dibujase su propia ventana, una a cada lado.



La de Julio me pareció excesivamente pequeña, la de Rosa estuvo muy bien proporcionada. Yo las recorté y ambos quedaron encantados con sus ventanas desiguales.



Era la hora de preparar la comida y ellos estaban locos por estrenar el cohete, así que dejamos la ingeniería aeroespacial para otro rato.

Se han pasado una semana entera jugando con él. Cuando digo jugando, me refiero a que hubiesen querido comer y dormir dentro de él. Ahora siguen jugando, pero juegan también con otras cosas. Dejamos la pintura y detalles para más adelante, porque ahora parece no importarles que su cohete sea de color cartón.

11 comentarios:

YODOLLY dijo...

que divertido y creativo!

http://lumbrera.wordpress.com/

Maria dijo...

¿Y caben los dos? Porque para dormir, lo veo difícil ;).

Educando en Familia dijo...

He de tomar ejemplo de la manera en que los has guiado a inquirir y a ver las cosas mucho mas detenidamente.

Muchas gracias por compartir Yolanda!

Saludos a todos en casa

paloma dijo...

!Que buena idea! Está chulísimo. Tomo nota.

Chusita dijo...

Un 10 para ese cohete. Quedó estupendo, y la manera en que llevastéis a los niños a deducir ellos mismos cómo se hacía merce también un aplauso. No he tenido mucho tiempo de mirar el blog,pero hasta ahora me ha encantado.
Felicidades y gracias por compartirlo

Maria dijo...

Me encanta lo del sudoku. A ver si J crece un poco y se lo hago, porque de momento, las reglas de los juegos como que las interpreta a su manera.

Educando en Familia dijo...

También me gustó el sodoku, pero ¿como se juega? (si, si, ya se que está muy de moda, pero mmmmm no se) :-P

Anónimo dijo...

me gustaria saber que puedo hacer para el colegio.Tengo 13 años y necesito hacer un juguete reciclado para antes del dia 22.

Anónimo dijo...

antes del dia 24

Anónimo dijo...

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lolikneri havaqatsu

Anónimo dijo...

hola yolanda:
verás, soy canguro y debo cuidar a cuatro niños de diferentes edades dos de 5 y dos de dos, y pensé en alguna actividad que involucrara a los 4, así no se aburrirían... y estoy alucinada... lo del cohete es sencillamente fantástico. De hecho, te sorprenderá saber que fue la idea más sencilla que encontré en la web. Mil felicitaciones por la estimulación y cariño que das a tus hijos